Como un saludo y un recuerdo del corto viaje que nos llevó a M. y a mi a Madrid, vaya esto por MiesVan y su B., su familia y sus amigos.
“De todos los lugares del mundo, Madrid es el que más convence. Llegué a esta conclusión nada más llegar, y ahora, cada vez que estoy lejos, no puedo evitar anhelar el regreso. Todos nos sentimos igual, así que esto va más allá de lo personal. El drama, las emociones, el optimismo electrizante, el espíritu de lucha, el valor y la paciencia de esta gente alocada y maravillosa son cosas que hacen que merezca la pena vivir, y dignas de ser vistas en persona”
Este pequeña joya del agradecimiento sincero fue escrita en 1938 por Herbert Matthews, el corresponsal del New York Times en la asediada Madrid de la guerra civil. Lo he extraído del libro “Idealistas bajo las balas. Corresponsales extranjeros en la guerra de España”, de Paul Preston (Editorial Debate, 2007).
El señor MiesVan me telefoneó el pasado sábado para hablarme con afecto e interés, como siempre. De vez en cuando este blog queda abandonado y me pide cosas, quizá porque desea (más que imagina), imagina (más que cree) o cree (más que sabe) que soy capaz de algo más.
Me recuerda que no debo hacerle críticas positivas, que si no el suyo puede parecer un blog de amigos y madres. No son sus palabras, pero por ahí iba.
Lo cierto es que leí una cosita suya o dos o más y me gustaron. Quizá MiesVan no esté versado en los dramatismos y oscuridades semánticas de Don (es un decir) Juan Manuel de Prada; quizá no retuerza la sintaxis hasta hacerla agonizar como Don (este sí) Javier Marías, él que la domina hasta ese extremo; quizás tampoco sea tan hábil para hacerte sentir el puñetazo en el estómago como Don (este también) Javier Pérez-Reverte. Pero comparto lo que Usúe (escritora sobrada de cualidades) comentó sobre uno de sus cuentecillos (y me niego a llamarlos microrrelatos). MiesVan sabe cómo escribir lo que pretende decir, que es a lo que aspiraban los clásicos. ¿Que no logra ingresar en el Guggenheim de las letras junto a tantos emborronadores de cuartillas? Me importa una mierda. Yo soy más de El Prado.
El señor MiesVan (porque así son los señores) trabaja muchas horas diarias. Encuentra tiempo para leer y para pensar. Le quita raticos al sueño para añadir comentarios a su blog. Y quiere críticas más sañudas, por lo visto. Allá voy.
El pasado 8 de octubre, jefe MiesVan publica El final de la Crisis. Está claro que no tiene ni puta de lo que dice. Anda, vamos, tío. ¿Un tiburón financiero sintiendo miedo? ¿Con lo que aprendió en el Master sobre Control de Emociones?
El 25 de noviembre nos insulta con Olvido. Malísimo. ¿Pero cómo se te ocurre, si todos (especialmente nosotros los de la derecha) sabemos que los muertos no hablan? ¿Por qué crees que mi apodo es IvanDenisovich? ¿No sabes que lo peor que le ha pasado al mundo es el estalinismo, y que Franco nos salvó de él?
El 17 de enero escribió Acabar. De los peores. Con altivez insufrible, MiesVan se atreve a mostrarse insultante (así es, en efecto, Chufa) con George W. Bush, al que retrata como un alcohólico, cuando todos sabemos que su verdadero problema se llama galletas. Una vez más, desinformación y cortinas de humo por parte del ecomunista.
23 de enero: Rutina. Eso digo. Rutina es lo que siento cuando te leo MiesVan pedazo de pelma que ni siquiera completó con éxito su aprendizaje en Gramática y Ortografía sin duda por la deficiente escolarización a que lo sometieron los sociatas ¿y a mi qué capullo me importa ese obrero? ¿tengo yo la culpa de que no tenga trabajo? ¡Que hubiera hecho un Master, el ignorante de mierda! ¿Es que no viene de una buena familia que le ayude? Gentuza, no es más que gentuza. ¿Sabrá él el precio de las gambas? ¿Sabrá él la de necesidades básicas que tenemos que quitarnos los empresarios para convidar a los concejales? ¿Tiene idea del coñazo que supone guardarle las cuentas del restaurante al asesor? ¿Sabe ese pordiosero que me he quitao del golf y de capoeira? ¿Tiene siquiera una noción de lo que me cuestan los jardineros, el chófer, el segurata y la chica? Joder, si en el puti-club no me fiaran la vida sería una completa mierda para mi; él, mientras, tan tranquilo porque como no tiene absolutamente nada no tendrá deudas como yo. Que se me cae el alma al suelo viendo el Cayenne ahí, paradito, con la ilusión con que Piluca eligió el color.
El 1 de febrero llegó Correr. Qué tostón, ¿verdad, Anarquista? otra vez con los que sufren… Y encima nadie se acuerda de lo que se sufre dentro del tanque israelí (ese calorazo, los olores humanos y de la grasa, el miedo constante a que la pintura se raye con un cohete de la Señorita Pepis). MiesVan, siempre vas a lo mismo, a los lugares comunes de la izquierda. Quítate el palestino de encima de la corbata, joder.
El último cuentucho que he leido es Descubrir. Esta bazofia izquierdista y atea me reafirma en mis convicciones. Dios no hay más que uno, como me dijo el otro día mi amigo Rouco comiendo bollos con chocolate en mi chalé de la sierra, frente al Valle de los Caídos. Hay que dar un golpe de timón, desde luego. Lo primero, cerrar toda esta mierda de blogs proterroristas. Después mano dura.
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