El clima del señor Marqués

5 03 2009

Queridos par de lectores, os presento a la quintaesencia de la personalidad pepera murciana. Don Francisco Marqués.

Elefante en una cacharrería

Explico una cosa a quien piense que se trata sólo de un asunto local o al menos regional, sin interés para madrileños o habitantes de Burkina Faso. Este señor, un prepotente absoluto, es tan representativo de su época como un soldado estadounidense con un cigarrillo ladeado o una severa institutriz que reprende a unos niños.

Francisco Marqués, duro como, precisamente, el hormigón, es uno de los que manufacturaron el clima de idiotez que ha convertido a Murcia en una región que muchos vemos ridícula.

El ex-consejero de medio ambiente, que proclamó que “donde hay lechugas, puede haber casas”, fue uno de los partícipes de convertir un organismo de la administración encargado de velar por el Medio Ambiente y de perseguir las agresiones cometidas contra él en un nuevo ministerio de fomento.

Durante la época de “bonanza económica” me cansé de oir a técnicos y políticos hablar sobre subvenciones y exenciones fiscales a las empresas para que pudieran cumplir la legislación ambiental. Que a los empresarios había que hablarles en su lenguaje. Que ellos sólo veían el asunto como una oportunidad de negocio. Que la etiqueta ISO 14000 o cualquier otra farragosa mierda suponía una diferenciación o una ventaja sobre la competencia o una simple necesidad si querías trabajar para la Administración, para una empresa importante o para los guiris. Que no era posible que viesen la protección del medio ambiente como lo que es: una responsabilidad moral y una absoluta obligación. Como si la sociedad, al conseguir medidas legislativas de protección, tuviera a la vez que gastarse dinero para que quienes atentan contra el medio ambiente decidan ceñirse a la ley porque les supone ahorro o beneficio. Un puto chantaje, vamos.

Recuerdo, y esto no me convierte en comunista ni socialista, creo yo, haber asistido a reuniones de estudiantes, de trabajadores por cuenta ajena y de empresarios. Los primeros suelen exigir que se les permita hacer menos y llegar más lejos con menos esfuerzo; los segundos acostumbran a exigir que se cumpla la ley; pero los terceros exigían que la ley fuese más laxa para ellos (hacen con medio ambiente lo mismo que pretenden con el despido libre y con los impuestos). Quizá haya que cambiarles a muchos el estúpido mote de “innovadores” o, mejor aún, el de “emprendedores”, por el de chantajistas.

(Nota para quien me lea y, sorpresivamente, no me conozca en persona: soy autónomo y tengo contratados cinco trabajadores. No cobro en B y hasta pago por la estupidez – para mi actividad – del PRL. Añadiré que acostumbro a votar en blanco, aunque un partido con Rosa Díez, Manuel Pimentel, Ruiz Gallardón y gente como José Luis Balbín habría contado casi seguro con mi voto).

Sigo.

En múltiples charlas etiquetadas como cursillos (convenientemente subvencionados) tuve que ver a los que tendrían que haber sido policías ambientales convertidos en asesores de empresa. Pude asimismo comprobar cómo los asesores de empresa eran meros firmantes de estudios técnicos para empresarios que como mínimo, veían el rigor científico y la seriedad como las anteojeras, y a la recién licenciada (llena de ilusión por hacer su trabajo bien, por plasmar los conocimientos que adquirió con esfuerzo) como al burro que las lleva.

¿Le suena a alguien? Iré traduciendo entre paréntesis: empresarios hablando de flexibilidad (tragaderas), de ser una familia (mientras estés bajo mi techo harás lo que yo digo), de ir todos en el mismo barco (si nos hundimos te tiro por la borda, tío lastre; si vamos a toda marcha machácate, ajusta velas, boga, amplía las guardias. Qué náutico, le encantaría a Prada Maturin).

¿Quién no ha sido manipulado así por empresarios de tres al cuarto? ¿A quién no se le ha dicho alguna vez que el progreso es talar el bosque para plantar almendros, quitarlos para poner olivos, arrancarlos para plantar lechugas cuando conseguimos agua para el desierto, y finalmente llenarlos de casas paradójicamente vacías, si acaso con un montoncito de cervezas vacías tiradas por el jardín? (basado en hechos reales).

Debo informaros de que en el Shangri-La del PP, la región del “Agua para todos”, el oficinista o la jubilada se sueñan agricultores a lo Garcilaso y se enfadan sinceramente ante la idea de que los ríos TIRAN el agua al mar. Los hijos de puta de los ríos.

Que Onda Cero llegó a decir que es incomprensible un proceso en el que, en lugar de tomar el agua dulce y meterla en un tubo, la tiramos al mar y luego le quitamos la sal. Con simplificaciones así explicaban la discusión sobre el Plan Hidrológico Nacional y la visión del PSOE sobre favorecer la desalación de agua marina. A los simples con poca letra y menos ciencia les venía de perlas la explicación. Les daba argumentos para discutir a gritos en el bar. Y en Murcia, lo creáis o no, los camareros son de derechas en buena proporción.

Este es el clima en el que hemos vivido muchos habitantes de la muy pedigüeña y agresiva región de Murcia.

La imagen que me quedará de esta época es la del jardín del superchalet de 60 m2 en Mar Menor Golf Resort, de Polaris (cómo no, primera línea de costa, eso sí, comparado con Kazajstán) lleno de latas vacías de cerveza porque los jubilados guiris encontraron un bebedero al sol. El anuncio de la tele con el mentecato de Camacho paseando por Calblanque, a veinte km del resort de Polaris más cercano. El folleto del resort de Fuente Álamo, con fotografías de encina extremeña y de adorable iglesia de Guadix.

O me valdrá también la del encorbatado aristócrata veterinario atravesando la cola de inmigrantes en comisaría.

O quizá el terreno estacado de esqueletos de almendros y bordeado por la sempiterna hilera de banderolas deshilachadas (GRUPO HISPANIA, POLARIS WORLD, golf, golf, golf…).

Ya no hay grúas en mitad del campo. Ya nadie gana tres millones porque ha sabido que los vecinos nuevos han comprado el dúplex de al lado seis meses después mucho más caro. De repente, nuestra casa no es una inversión, sino sólo nuestra asfixiante hipoteca y, si hay suerte, nuestro hogar.





Trato de no entender de economía

31 01 2009

Sí, lo intento, MiesVan. Quiero no entender, porque si no, comprendería esto

“(…) por desgracia, lo peor no ha pasado todavía. Este año será difícil. Sólo una actuación muy agresiva, coordinada y eficaz por parte de las autoridades, garantizará que 2010 no sea aún peor de lo que seguramente va a ser 2009. (…)” AVISO: SE AVECINAN TIEMPOS SOMBRÍOS Nouriel Roubini

O esto otro

“(…) Antes de que pase este año, todas las regiones del mundo sufrirán los efectos de la recesión. En mi opinión, 2009 pasará a la historia como el año de la primera recesión verdaderamente mundial de la economía moderna. Es cierto que empezó en Estados Unidos en el verano de 2007, con la llamada “crisis de las hipotecas basura”. Pero había modelos de crecimiento basados en burbujas en un número asombrosamente grande de países, y todas ellas han estallado. (…) Impulsada por la confluencia de las conmociones tras el estallido de las burbujas y la fuerza creciente de los vínculos mundiales, esta recesión será probablemente la peor de la era posterior a la Segunda Guerra Mundial. Eso quiere decir que tal vez sea más grave que las de mediados de los 70 y principios de los 80. Entonces fueron las agresivas medidas de los bancos centrales contra la inflación las que provocaron unas recesiones profundas. Esta vez, todo ha sido obra de la implosión de unos desequilibrios mundiales basados en burbujas. (…)” UNA CONMOCIÓN LETAL Stephen Roach

O quizá esto

“(…) Hoy, los bancos estadounidenses están llenos de capital (400.000 millones de dólares suplementarios, según las últimas cuentas, en gran parte proporcionados por los contribuyentes), pero no conceden préstamos. Es un problema como el del huevo y la gallina. Los bancos no prestan dinero debido al debilitamiento de la economía estadounidense. La economía se debilita porque los bancos no prestan. Aparte de nacionalizarlos, hay poco que Obama pueda hacer para obligarles. (…)

El tamaño de los mercados financieros se ha vuelto tan gigantesco que no hay más medios para mantener la estabilidad que crear una psicología de confianza. Los gobiernos, por sí solos, no pueden más que proyectar en los mercados una sensación de que saben lo que hacen” David Smick, marzo, 2008 (…)

Resulta que Europa estaba seis veces más expuesta a la deuda comercial de riesgo de los mercados emergentes que a las hipotecas basura estadounidenses. En algunas economías, entre ellas la de Gran Bretaña, el peligro en el que han incurrido los bancos deja pequeño el PIB nacional. (…) El único motivo para el optimismo es que al mundo no le falta capital. Simplemente, está a la espera, incluidos seis billones de dólares sólo en fondos del mercado de dinero mundial. (…)” BUENA SUERTE, BARACK David Smick

Y esto

“Las burbujas especulativas, al final, son cuestión de psicología. La gente se crea expectativas extravagantes sobre la riqueza que van a producir sus inversiones y olvida las valiosas lecciones de otras crisis financieras del pasado; entonces surge una burbuja peligrosa. (…) Hasta ahora, las medidas que hemos tomado para resolver esta crisis han prescindido de los principios racionales de las finanzas. Hemos iniciado una dieta drástica –contradiciendo los contratos de hipotecas caso por caso y dando mucho dinero– cuando deberíamos haber ideado un régimen de comidas que nos permita vivir de manera indefinida. (…) Los excesos especulativos son un problema endémico del sistema de mercado, pero el capitalismo también proporciona sus propios mecanismos correctores (…)¿FALTA MUCHO? Robert Shiller

Y, por último, esto

“(…) En realidad, las hipotecas basura no fueron más que el detonante de una crisis mucho más amplia. La caída de los precios de la vivienda ha provocado también unos índices sin precedentes de impagados en los préstamos preferentes, y todavía está por llegar la mayor parte de las consecuencias. También veremos más impagos en préstamos para la compra de coches, tarjetas de crédito y otras formas de deuda de consumo, porque los propietarios de viviendas ya no pueden utilizarlas como aval para pagar otras deudas.

A la propiedad inmobiliaria de uso comercial también le llegará su día. Cuando el mercado de la vivienda empezó a decaer, a finales de 2005, empezó a aumentar la construcción no residencial. En menos de tres años, este sector creció más del 40%. Ahora hay un exceso considerable de espacio para tiendas, oficinas, hoteles y otros usos no residenciales, y eso ha provocado la caída de los precios, la disminución de la construcción y otra fuente importante de deudas impagadas para los bancos.

En resumen, tengan cuidado con las palabras optimistas de los que dicen que “ya estamos pasando lo peor”, ignoren los altibajos diarios del mercado y apriétense los cinturones. Vamos a pasarlo mal.” HAY QUE VIGILAR EL DOLAR Dean Baker

De modo que, MiesVan, será mejor que encuentres la forma de explicármelo de modo que los ignorantes lo entendamos, porque si no, inundaré tu blog de enlaces a Espe, Rouco Sifredi y Prada Maturin.