Hubo un tiempo, antes de que la familia Teutul o como se diga, con Maiqui a la cabeza, decía, antes de que el Discovery Channel fuese la revista Maxi Tuning en movimiento, decía, hubo un tiempo en que un buen hombre quería ver buenas imágenes de buenos tornados y otras catástrofes.
Y para eso estaban los canales temáticos, porras. Podías ver un tipo 5 desde tu salón (“tan fuerte que incluso demolió estructuras de concreto”), o podías aprender cómo templarios, Jesucristo, nazis y extraterrestres siempre estuvieron relacionados. Podías divertirte con la dinámica sexual de las ascidias (de innegable parentesco con el hombre, no por estar en la base de los Cordados sino más bien por convergencia adaptativa: pierden el cerebro para follar).
En fin, hubo un tiempo pre-alerones en que todo eso era posible. En aquel tiempo, llegué a comprender y a interiorizar el esfuerzo del estadounidense basal y de sus traductores y dobladores a la hora de narrar un buen tornado. Y es que los buenos tornados son la pera. Y de ahi nació el Marshall de los Estados Unidos. Lamentablemente, su narración de la masacre en aquel bar se ha perdido, como tantos escritos de los clásicos grecolatinos (aunque con un poco menos de mérito, lo confieso). Pero conservamos otras pocas, que les ofreceremos paulatinamente. Esta es la primera historia del Marshall de los Estados Unidos.
Lo recuerdo bien, estaba ahí mismo, justo donde está usted ahora, amigo… Yo… estaba tomando café en Sheyla´s ¿sabe?… Mi prima Sheyla prepara un café estupendo, no como esa maldita agua sucia de la gran ciudad, ¿ha probado el café de Sheyla?… No lo hay igual en varios condados a la redonda… ¿le importa que masque tabaco?
Bien, como le… decía, yo estaba en la barra con Mike… Mike es mi ayudante, buen chico… llegará a marshall si se lo propone… estábamos allí ¿sabe?, como cualquier día, la vida aquí es… es tranquila, no dejamos que los maleantes se aposenten en Ullapezola, este no es ese maldito sitio… al que creen que van venir todos los desperdicios de América ¿sabe?, negros, hispanos… no penséis que aquí hay sitio para vosotros y para esa bazofia que escucháis…
OK, Mike había acabado sus tortitas y decidimos salir a echar un vistazo, sabe… es época de tornados, y cuando es época de tornados puede… puede haber uno de ellos, aquí tenemos experiencia, en fin… es mi trabajo, me pagan por ello, es duro pero alguien tiene que hacerlo, y aquí sabemos cómo hacerlo, no va a venir nadie a decirnos cómo hay que hacerlo… Puedes apostar a que sí…
Salíamos a la calle cuando… fue de repente, no sé de dónde salió aquella cosa, por todos los santos, amigo ¿cómo quiere que lo sepa? … vi al final de la ciudad un… un enorme remolino negro, que iba justo desde el suelo hasta las nubes, que eran muy bajas, arrastrando con él la caravana de mi cuñado Bob… y parte de su colección de sillas de montar… y pensé “Dios, parece un tornado”, y fue entonces cuando le dije a Mike “¡Dios, parece un tornado!”… y Mike me contestó “¡Sabes que este tipo tiene razón!”… ya sabe, en este condado estamos acostumbrados a verlos… el año pasado uno llevó a la señora Nichols y su televisor nuevo desde su sofá hasta la granja de mi primo Ronnie, donde siguió viendo el show de Jerry como si nada… ahora está casi sorda la pobre… ¿puede creerlo? Los de la TV estatal no lo creían… creo que encontraron a su gato Pitt en un pantano a unas pocas millas de allí…
Estaba justo allí… me parece que lo estoy viendo… se llevó un Buick del 64 como si nada, era de Bill, se pensó que él estaba dentro… sabe, porque mientras ascendía por el remolino nos pareció escuchar a Bruce y su “Born in the USA”. No los encontramos… ni a Bill ni al Buick ni su cinta de Bruce, que mi hermana Alma le prestó la noche del baile de graduación del 86… tuvo suerte, porque la dejó embarazada, y si Mike y yo lo pillamos habría deseado volver a lo alto del tornado, sí… aquí sabemos qué hacer con esos tipos… usted se lo ha buscado… quiere respuestas y aquí las tiene…
Mike y yo estábamos justo ahí, y el maldito tornado estaba justo ahí, ¿sabe?… Entonces sucedió… Cambió de dirección, sí, cambió de dirección… parecía como si viniera hacia donde estábamos nosotros, sabe, aquí sabemos cómo son estas cosas… Yo pensé “Dios, parece que viene hacia aquí” y fue cuando le grité a Mike: “¡Dios, parece que viene hacia aquí!” y entonces Mike dijo “¡No pienso quedarme a averiguarlo, Jimmy!”… y echó a correr hacia ahí, y el tornado… sólo Dios sabe por qué, sabe… ¿qué cree que hizo el jodido tornado? ¿cree que fue a por nuestro Mike? ¡y una mierda! La respuesta es no… el tornado lo respetó… Sí, el tornado lo respetó… pregunte a mi primo Ephran, estuvo todo el tiempo durmiendo la mona en ese Chevy de ahí… buen coche, el Chevy, el Buick por los aires y el Chevy ni se entera… mire amigo, yo no creo en milagros, pero creo en lo que veo… y Mike pudo huir hacia ahí, sabe, en Willma´s tienen un buen refugio contra tornados… mis primos lo construyeron antes de la guerra, huyó como… alma que lleva el diablo, no lo creerá… pero siempre fue un buen quarterback… si no llega a dejar embarazada a mi hermana en mi camioneta… ya me comprende.
Entonces yo pensé “Jimmy, esta vez no lo cuentas, tienes que hacer algo, y tienes que hacerlo ahora”… y el tornado pareció dudar, pero no… sabe, el ruido era espantoso… era como en la gran ciudad pero más fuerte, sabe, una vez estuve en L.A., sí, fue para… ver a mi hermana antes de que la dejara aquél tipo, vaya tipo, dejarla embarazada y largarse luego a la marina, claro, ella se tuvo que ir a NY, la vida es dura en L.A. para una mujer sola ¿usted qué habría hecho?
Fuimos mi Jessy y yo a verla, sabe, su madre… murió muy joven, era muy bonita, ¿sabe?… bien, también fuimos a la maldita NY a ver a mi hermana y a sus seis hijos y… ¿sabe qué le dije? Le dije “¿cuándo aprenderás, Al?” ¿y qué cree que me contestó, después de conducir toda la noche hasta NY? Que me metiera en mis asuntos… ¿puede creerlo?… me largué de allí en cuanto pude y… ¿sabe? estaba todo lleno de malditos negros, sí, la calle estaba llena de malditos negros… A menudo pienso sobre ello…
Le decía que el tornado estaba justo ahí, donde cruza Steve… Steve se casó con mi prima Beth ¿sabe?… y el maldito tornado pareció… pareció pensárselo dos veces, sí, sabe, por aquí se lo piensan dos veces antes de molestar a un marshall de los Estados Unidos.
Y se fue, de repente había desaparecido, sabe… Un poquito después cayó justo ahí, donde ve esa cruz, la hija de mi prima Jackie, la pobre Tiffany, Tiff la llamaban todos aquí, ahora está en el cielo, bueno, ya lo estuvo un buen rato… aún conservaba su insignia de animadora, aunque desde que Mike lo dejó no hemos llegado a la liga estatal ni un solo año…
Al parecer estaba junto al lago con su chico, no hay ley que lo prohíba amigo, con mi sobrino Jack, el muy sinvergüenza, ya sabe… menudo final de fiesta… Dicen que sólo llevaba su cinta de Miss Ullapezola, con la insignia pegada… ¡júa! a eso por aquí lo llamamos mala suerte, amigo… Y Jack, el pobre Jack, sabe, se la… dejó dentro de Tiffany, y claro, ahora es él quien se encarga de las clases de ballet de la señora Nichols, él que estaba a punto de ingresar en los marines como los otros muchachos, hay que vivir con ello, ustedes no saben lo que es esto sin Tiff, amigos… Yo… yo estuve en Vietnam, todo mi pelotón había muerto… esos pobres diablos estaban esparcidos por toda la maldita colina, pero lo de Tiff fue peor…
Sí, amigo, justo ahí vi el caballo de Beth, había venido volando desde el borde del condado, con silla y todo… una silla muy bonita con incrustaciones de marfil que le regaló mi cuñado Bob, él la ganó en Las Vegas, ya sabe… tuvieron un lío hace tiempo, cosas de críos, hasta que él la abandonó al dejar embarazada a mi hermana… Mi hermana y Bob se casaron el 4 de julio y todo iba bien, tenían una caravana preciosa, con… las barras y estrellas en el techo, sabe… se veía desde Peak Mountain, en Idaho, donde nací… de veras, amigo… no siempre he sido marshall, he estado por ahí…
Se casaron, sí… y ella volvió a estropearlo todo, sabe, su segundo hijo era pelirrojo, ¡y claro, Bob no era pelirrojo! Bob era de los que hacen las cosas bien, era un buen muchacho, después empezó a beber, dejó lo de las carreras de ranas… ahora es un buen pastor… A menudo pienso sobre ello también… ¿vendrá a la iglesia este domingo, amigo? ¿es usted metodista? Por aquí no son bien recibidos los metodistas amigo.
Bien, no tuve elección, hice una barbacoa estupenda con lo que quedaba de Sensation, el caballo de Beth, yo mismo comí un buen filete bien pasado de Sensation, se llamaba Sensation, no es broma… y era, todo el condado lo sabe, un buen caballo, sabes que lo era, créame, el mejor en las cien yardas… Tiró a tres tipos antes de que Rhett lo domara en el rodeo del condado, era grande, el más grande, vaya si lo era, pregunte por ahí… no lo verá igual.
Y eso es todo, amigo, yo no estuve en el maldito tornado del 44 cuando los chicos estaban haciéndolo bien en Europa, este es un gran país, sí, y la mitad de las chicas aterrizaron en las playas de California, algunas decidieron quedarse con aquellos estúpidos beatniks que llegaron después… pero le aseguro que este no tenía nada que envidiar, nada, señor, puede estar seguro de ello, pero esa es otra historia, pregunte al viejo Moe, y ¿sabe?… siento que toda esa gente haya muerto, pero hice lo único que sé hacer, amigo…
Comentarios recientes